Primera clave:
Empezar a individualizarse: poder definir qué me gusta y qué no, cuáles son mis habilidades, qué sé hacer. “En este primer punto es importante preguntarse ¿para qué cosas me siento capaz?, ¿qué cosas me resultan difíciles o fáciles?, esto sirve para hacer una primera división general y descartar aquellas áreas en las que no me siento cómodo o creo no ser habilidoso”, aclara la Psicóloga Agostinelli.
El segundo paso es:
Desmitificar creencias o prejuicios erróneos. “En este caso siempre surgen prejuicios de las profesiones, por ejemplo,´yo no podría ser psicóloga porque no soy tan fría´ o ´Me gustan los animales así que voy a ser veterinario´. En ninguno de los dos casos es correcta esta afirmación. Los psicólogos somos humanos y tenemos emociones, sentimos, nuestra profesión no pasa por ser fríos y tampoco el hecho de que me gusten los animales, alimentarlos, bañarlos y cuidarlos quiere decir que yo voy a ser una buena veterinaria. ¡A los animales también hay que operarlos!...¿yo estoy dispuesto a eso?”, reflexionó Agostinelli.
Entonces aquí viene la última clave:
Informarse sobre las carreras y las profesiones u ocupaciones. “Es importante elegir sobre lo conocido. Yo no puedo tomar una decisión si me quedo solo con esas creencias de las que hablábamos o con información que me traen mis amigos o familiares. Tengo que activarme, buscar la información no solo en Internet sino recorrer las instituciones donde puedo estudiar, hablar con los alumnos, los docentes y profesionales que ya estén ejerciendo. Podemos pedir los planes de estudio, preguntar sobre las modalidades de cursado, las becas. Hay un montón de cosas que nos van a ayudar a definir. Lo importante es ser activos en nuestra elección”, aseguró la orientadora.
Para esto Informe Carreras tiene varias alternativas para vos: en Junio se viene el Juego de las Profesiones (leé más en la nota siguiente) y en agosto… ¡la Feria de Carreras!
Y vos, ¿ya sabés qué vas a estudiar?, contanossss!!!